viernes, 20 de mayo de 2022

POR UNA PRENSA LIBRE SIN ATADURAS Y SIN MORDAZA

 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

#Derecholibreopiniónsindical 

El derecho a la libertad de expresión está consagrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que describe sus elementos fundamentales como derecho consustancial a todas las personas. Posteriormente, ese derecho ha quedado protegido en infinidad de tratados internacionales y regionales. La Constitución Política de Colombia también garantiza el derecho a la libertad de expresión en su artículo 20, que dispone: Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.

 

La defensa de la libertad de expresión ha sido siempre parte esencial del trabajo de nuestra organización sindical. La libertad de expresión es inherente a otros derechos humanos, como el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión que, sin ella, no podrían realizarse plenamente.

Asimismo, guarda estrecha relación con la libertad de asociación, es decir, el derecho a constituir sindicatos o partidos políticos con cualquier persona que se desee y afiliarse a ellos; y con la libertad de reunión pacífica, que se concreta en el derecho a participar en manifestaciones pacíficas o reuniones públicas.

Sin embargo, en el caso particular del compañero presidente del comité de Sinthol en Rionegro Antioquia estas mismas libertades fueron censuradas por parte de la administración; en un acto mezquino y despreciable un lisonjero empleado le retiró forzadamente un cartel propiedad del comité sindical de Rionegro por orden de quién o quienes se tomaron atribuciones de juez y parte y con este acto silenciaron las otras voces, pero, no paso lo mismo cuando  exigieron a los empleados asistir a una charla de formación política dictada por un influencer destacado de las redes sociales de la “comunicación” quien expresó libremente sus opiniones sobre un tema concreto, que aunque implícito ejerció notable influencia sobre muchos trabajadores a la hora de ir a votar en las elecciones del próximo 29 de mayo. Para esto, hubo vía libre y hasta aplausos después que vomitaron sus fermentados dogmas en la indefensa conciencia colectiva. A menudo, la libertad de expresión depende aún de la riqueza, de los privilegios y del lugar que ocupamos en la sociedad. Rara vez son las personas ricas y poderosas las que se ven limitadas a la hora de expresar sus opiniones.

Inmediatamente, sin llenar la escala de sanciones e ignorando el texto del acuerdo convencional vigente, seguidamente procedieron y suspendieron al compañero dos días por tratar de exhibir los planteamientos políticos de la dirección nacional del sindicato.

 

Una prensa libre, que informe sobre los asuntos que nos interesan y conforman nuestras vidas, es una de las piedras angulares de cualquier sociedad respetuosa con los derechos. Sin embargo, en la empresa Corporación Club Campestre con sede en Llanogrande, municipio de Rionegro, Antioquia —por citar sólo la parte geográfica—, los representantes de los trabajadores que ejercen la información de la clase obrera se enfrentan a represión y agresiones.

La libertad de expresión abarca toda clase de ideas, incluidas aquellas que puedan considerarse profundamente ofensivas. El derecho internacional protege la libertad de expresión, aunque hay casos en los que, de conformidad con ese mismo derecho, es legítimo limitarla cuando viola los derechos de otras personas o promueve el odio e incita a la discriminación y la violencia.

 

Desde la dirección Nacional de SINTHOL rechazamos esta lamentable decisión antisindical de la mencionada empresa y hacemos un llamado a los demás trabajadores y sus organizaciones sindicales a sumarse a esta lucha y sentar posición para frenar esta arremetida patronal que ataca directamente el derecho de la libre expresión de los trabajadores.

 

Seguimos firmes en defensa de los derechos de los trabajadores.

POR UNA PRENSA LIBRE SIN ATADURAS Y SIN MORDAZA

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL

jueves, 19 de mayo de 2022

ATENTADO CONTRA LA VIDA DE UN GRAN LÍDER SINDICAL

 




COMUNICADO DE SINTHOL NACIONAL

ATENTADO CONTRA LA VIDA DE UN GRAN DIRIGENTE SINDICAL.

Desde nuestra dirección nacional seguiremos promoviendo la resistencia y la desobediencia a este modelo de sociedad patriarcal, militarista y capitalista; rechazamos tajantemente el atentado contra la vida de nuestro hermano de clase: el compañero LUIS FERDINANDO RODRÍGUEZ, atentado del que fue objeto el día 17 de mayo en la ciudad de Cali.

 

FERDINANDO RODRÍGUEZ, además de haber sido un directivo brillante de SINTRACARCOL, se ha destacado por su compromiso con las luchas de movimientos sociales. A lo largo de su vida laboral se ha caracterizado por la férrea defensa de los derechos de la población trabajadora y del sector que representa en el campo sindical, también ha sido un excelente negociador y ha fomentado la unidad de la clase obrera.

 

Desde LA DIRECCIÓN NACIONAL, extendemos nuestra solidaridad con FERDINANDO RODRÍGUEZ, reiteramos una vez más y condenamos cualquier atentado contra su integridad, así como también denunciamos la oleada de violencias que continúan contra líderes sociales, políticos, culturales y comunitarios en el país, las cifras no bajan y las medidas tomadas por el ESTADO, mayor culpable de la violencia, siguen siendo escasas.

 

Exigimos al Gobierno Nacional garantías para la vida y el accionar de los dirigentes sindicales, como también el esclarecimiento de los hechos que hoy consternan a esta hermana Subdirectiva y a la clase obrera en general.

Nuestros votos para que el compañero se recupere pronto y nuevamente esté con su familia.

 

Hacemos un llamado para que todos los secretarios de Derechos Humanos y de Solidaridad de nuestras seccionales y comités en el país se pronuncien frente a este repudiable hecho.

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL


viernes, 6 de mayo de 2022

SINTHOL NACIONAL apoya a Gustavo Petro

 

SINTHOL NACIONAL apoya a Gustavo Petro, “la candidatura de la paz, la democracia y el progreso social en Colombia”

El abuso a las violaciones de derechos humanos y laborales del gobierno que dirige Iván Duque es la más fehaciente prueba de que en Colombia hay que virar hacia la izquierda.


El presidente nacional de nuestra organización sindical SINTHOL NACIONAL en reunión de junta celebrada de manera virtual el pasado miércoles 4 de mayo del presente año ha señalado que hoy más que nunca no se puede perder la oportunidad de dar un paso serio y transformar la realidad de los trabajadores y del pueblo general en Colombia. con ansias de libertad y de justicia social para todos y ha ensalzado la figura del senador candidato Gustavo Petro.

 

Con la extrema derecha gobernando por más de dos siglos, centrales obreras como la CUT, los sindicatos junto con los trabajadores y trabajadoras del país hemos sufrido el desprecio y el desconocimiento de nuestros derechos laborales por parte de los empresarios y del gobierno derechista de Iván Duque; cuando no ha sido la persecución, ha sido el acoso o la muerte”. En este sentido, la junta en pleno ha dicho que: la impunidad a las violaciones de derechos humanos del gobierno que preside Iván Duque es la más manifiesta prueba de que en Colombia hay que virar hacia la izquierda.

 

Ha señalado nuestra dirección sindical que la candidatura liderada por el senador Gustavo Petro, personifica ese cambio que necesita Colombia y que implica un verdadero diálogo con los sindicatos y organizaciones sociales, que han exigido reformas para garantizar derechos básicos, como una cobertura sanitaria digna, la aprobación de una renta básica, freno a las privatizaciones, contratos laborales decentes, cese de la violencia contra líderes sindicales y sociales y un compromiso verdadero con la implementación del acuerdo de paz con los grupos extremistas.

Seguimos manteniendo viva la llama de la denuncia y seguimos la dirección de nuestra central obrera: La CUT. 

“Colombia merece un futuro mejor que lo saque de las listas negras de la violencia, del paro y del abuso de la derecha”.

SINTHOL NACIONAL

Junta Directiva 




martes, 3 de mayo de 2022

NEGOCIACIÓN COLECTIVA EN PELIGRO, REFORMA IMPULSADA POR MINTRABAJO ANTENTA CONTRA LA REPRESENTACIÓN SINDICAL, LA AUTONOMÍA SINDICAL Y LA LIBERTAD SINDICAL

 


SINTHOL NACIONAL
convoca a sus seccionales y comités en todo el país y a la vez que hacemos un llamado al movimiento sindical en general para movilizarnos y oponernos el proyecto de reforma impulsado por el ministro del trabajo, Ángel Custodio Cabrera, del decreto 1072 de 2015, reforma que modifica las reglas relacionadas con la negociación colectiva de trabajo, atentando contra el derecho de asociación sindical, entre otros aspectos.


Este decreto único reglamentario del sector trabajo, que recogió aspectos del decreto 089 de 2014, introduciendo en la reforma la palabra DEBERAN, obliga a los varios sindicatos que coexisten dentro de una unidad empresarial, al pliego único y la negociación única. Con este requerimiento, se transgrede a las organizaciones sindicales la libertad sindical, su autonomía de determinar si inicia o no un conflicto colectivo, atentando de esta forma contra el núcleo esencial del derecho de asociación sindical y negociación colectiva. Observemos la imposición que en parágrafo 1 del proyecto señala:  -Parágrafo 1. Habiéndose convocado a todas las organizaciones sindicales por parte de la empresa, la organización u organizaciones que no comparezcan a conformar la comisión negociadora, dentro de los cinco (5) días hábiles a partir de la presentación del pliego, se entenderán representados por los negociadores designados. Del mismo modo, la organización u organizaciones sindicales que no acudan a la mesa de negociación o a la suscripción de la convención colectiva, se entenderá que se allanan a lo negociado en la mesa única. -


Adicional a lo expuesto en el párrafo anterior, en relación con los sindicatos minoritarios, la imposición de una medida de obligatoriedad, para en especial acudir a una negociación única, en la que su participación en la mesa es porcentualmente menor que la de los sindicatos mayoritarios, es una violación al derecho a la igualdad en concordancia con la libertad sindical y constituye una discriminación en razón a su número de afiliados.


Opinión de la Corte Interamericana de D.H en octubre de 2021: “El derecho a la negociación colectiva constituye un componente esencial de la libertad sindical, en tanto comprende los medios necesarios para que los trabajadores y las trabajadoras se encuentren en condiciones de defender y promover sus intereses, por lo que los Estados deben abstenerse de intervenir en los procesos de negociación”, que como ya lo hemos mencionado la reforma propuesta por el ministro se convierte en una intromisión del Estado que impide el desarrollo de la libertad sindical y la autonomía sindical.


Además, la norma que se propone expedir el Ministerio del Trabajo, viola directamente el artículo 2º de la Constitución Política, porque anula la posibilidad de participar en una decisión que afecta a una organización sindical tal como lo es que se le impone un acuerdo en el cual no participó o su participación fue limitada trayendo, como consecuencia la imposición del acuerdo definido por otros. También se vulnera la seguridad jurídica y los derechos adquiridos, porque se derogarán y modificarán acuerdos colectivos preestablecidos.


Esta reforma convierte en obligatoria la negociación colectiva a aquellos sindicatos que deciden no negociar cuando coexisten en una misma empresa con organizaciones que deciden sí negociar, lo que vulnera el principio de la negociación colectiva voluntaria reconocido por la OIT.

 SINTHOL

Junta Directiva Nacional

 

 

 

 

viernes, 25 de marzo de 2022

POSIBILIDAD PARA LOS COLOMBIANOS DE UN VUELCO HISTÓRICO

Colombia ante la posibilidad de un vuelco histórico

https://nuso.org/articulo/colombia-petro-francia-marquez-izquierda-elecciones-presidencia/

Tras las elecciones del pasado domingo, Gustavo Petro se consolidó como el candidato progresista con más posibilidades de ganar la presidencia de Colombia. La elección de la activista afrocolombiana Francia Márquez (que pisó fuerte en las elecciones primarias) como compañera de fórmula apunta a consolidar su perfil progresista y llegar a sectores sociales jóvenes y al movimiento feminista.

<p>Colombia ante la posibilidad de un vuelco histórico</p>

Los comicios del pasado domingo pusieron muchas cosas en juego en el tablero político colombiano. Además de la elección de representantes para el Congreso, la ciudadanía votó en lo que pueden considerarse unas primarias simultáneas para escoger a los candidatos que medirán fuerzas en las presidenciales del 29 de mayo. Tanto las coaliciones de derecha, centro e izquierda definieron, el domingo, a los hombres y mujeres que llevarán a la contienda electoral más importante del país. Los resultados implicaron, sin embargo, un verdadero sacudón en las dinámicas de poder y comenzaron a dibujar un país diferente.

El primer cambio se observó en los resultados al Congreso, donde por primera vez en la historia una coalición de izquierda obtuvo la más alta votación y se ubicó como la bancada mayoritaria en el Senado de la República. La lista del Pacto Histórico, promovida por el senador y ex-alcalde de Bogotá Gustavo Petro, logró 19 curules, en medio de tensiones en el recuento de los votos. En la Cámara baja, la izquierda logró tambiéel primer lugar en porcentaje de votos aunque quedó segunda en número de parlamentarios.

El Pacto Histórico consiguió representaciones que antes parecían inimaginables: por ejemplo, la referente indígena Carmen Felisa Ramírez fue elegida como la representante en el Congreso de los colombianos en el exterior, puesto que solían ostentar políticos del uribismo o, recientemente, cristianos evangélicos de derecha. Otro dato trascendente es el que muestra el cruce entre la elección de la izquierda y las protestas sociales: el Pacto Histórico consiguió la mayor parte de sus representantes en los departamentos en los que el estallido social de 2020 y 2021 se vivió con mayor potencia. Los representantes elegidos en esas regiones forman parte de los liderazgos asociados a organizaciones sociales que han cobrado, en los últimos tiempos, una trascendental relevancia en el país. Esto significa, como lo ha dicho el mismo Petro que «el Pacto Histórico ha logrado el mejor resultado del progresismo en la historia de la República de Colombia».

El Centro Democrático, el partido del ex-presidente Álvaro Uribe, redujo su representación en ambas cámaras en 26 curules, siendo superado por las listas lideradas por Petro. Este dato no es menor, sobre todo teniendo en cuenta que hace cuatro años fue el uribismo la fuerza que se alzó ganadora en el proceso electoral. La desaprobación de la gestión del actual presidente Iván Duque, perteneciente a esa corriente, ha llegado a 73%, indicador que ya no solo muestra hartazgo con las políticas del presidente, sino un cambio en las preferencias y un giro de la ciudadanía en términos de espectro político. 

El extraordinario papel jugado en estas elecciones por el Pacto Histórico y otros partidos progresistas en un país que se ha caracterizado por un fuerte conservadurismo, es más fácil de concebir después del gran estallido social del 2021, los Acuerdos de Paz entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el cambio en las prioridades de la ciudadanía. Temas como el desempleo, la desigualdad y el aumento de  la pobreza han pasado a un primer plano, en gran medida como uno de los efectos de la pandemia.

El Congreso elegido es también más diverso. Aumentan de dos a seis los parlamentarios abiertamente LGBTI y, al mismo tiempo, se hacen más visibles las agendas ambientalistas y ecológicas. Otro rasgo importante del proceso electoral se vincula a una mayor participación política de las mujeres. La inscripción de candidaturas subió nueve puntos porcentuales y de las 16 listas a Senado nacional, por primera vez se presentaron cuatro listas cerradas en las que se observa un esfuerzo de conformación con paridad y alternancia. Los resultados muestran que la participación de las mujeres llegó a 30%, el nivel más alto de la historia democrática del país, ubicándose 10 puntos por encima del Congreso pasado. Sin embargo, el primer movimiento político expresamente feminista de Colombia -Estamos Listas- no logró pasar el umbral para entrar al Poder Legislativo.

A pesar de estos avances de la izquierda, el nuevo Congreso mantendrá una importante presencia de los partidos tradicionales que tienen aún poderosas máquinas políticas en los territorios, particularmente el Liberal y Conservador, que se alzaron como la segunda y tercera fuerza, respectivamente. La derecha está lejos de haber sido derrotada y sus discursos siguen vigentes. Tal es así, que los discursos «antiderechos» continúan en boga. Además, aun no se ha conseguido una representación paritaria en la política legislativa del país.

En otro orden, resulta imposible ignorar que, en algunas regiones, la contienda estuvo marcada por ataques e infiltraciones de grupos armados. Tan solo unas semanas antes de las elecciones, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) declaró un paro armado con acciones violentas coordinadas para demostrar su poder territorial. Los paramilitares también lograron afectar las elecciones, principalmente en el caso de los 16 curules que los acuerdos de paz habían destinado a las víctimas en los territorios más afectados por el conflicto como una medida de reparación. Incluso el hijo de un gran jefe paramilitar, uno de los mayores victimarios de Colombia, logró llegar al Congreso al ocupar una curul de las víctimas en una zona habitada por comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes.

El segundo movimiento profundo en la política colombiana se evidenció en las primarias, en las que Gustavo Petro, un candidato de propuestas progresistas y con una gran apuesta por repensar el modelo económico extractivista en un país conservador y petrolero, logró duplicar los votos de Federico «Fico» Gutiérrez, el candidato ganador de la consulta de derecha. Además, Petro sacó seis veces más votos que el candidato del centro Sergio Fajardo. Para poner en contexto este sorprendente salto electoral cabe mencionar que en las primarias del 2018 Gustavo Petro obtuvo algo más que la mitad de los 4 millones y medio de votos que consiguió en estas elecciones.

El ex-alcalde de Bogotá ganó la consulta de izquierda, pero no fue el único exitoso dentro de ese espacio. Francia Márquez Mina, la otra precandidata del Pacto Histórico, hizo una campaña austera y, aun así, logró unos 780.000 votos, convirtiéndose en la tercera candidata más votada de la jornada, superando políticos de mucha trayectoria como Fajardo y maquinarias clientelistas como las del «clan Char», una familia de políticos de la Región Caribe. Abogada afrocolombiana, destacada feminista, líder medioambiental y ganadora del prestigioso Premio Goldman —que se otorga anualmente a defensores de la naturaleza y el medio ambiente—, Márquez Mina, que además es oriunda de uno de los territorios más pobres del país, enfocó su campaña en la lucha contra el patriarcado y las desigualdades raciales.

Aunque la votación de la izquierda constituye un hito, no debe olvidarse que 4.000.000 de votantes inscritos no participaron en estas elecciones. La abstención no logró reducirse y esos votantes podrían cambiar el panorama político. Aun así, es claro que el panorama ha cambiado y que hoy es posible que Colombia tenga por primera vez un gobierno progresista.

Las próximas elecciones presidenciales, que se celebrarán a fines de mayo, supondrán desafíos importantes para Gustavo Petro. Seducir a los votantes del centro y articular alianzas con otros partidos son, de hecho, los más importantes. Una forma de consolidar alianzas hubiera consistido en la elección de una fórmula vicepresidencial ajena al Pacto Histórico, como muchos les aconsejaban. Sin embargo, eligió como fórmula a Francia Márquez, y optó por cumplir una promesa de precampaña y seguir apostando a consolidar su espacio político, pero esta vez apuntando a las mujeres, las organizaciones feministas, los jóvenes, los universitarios y los diversos sectores intelectuales de las grandes ciudades que apoyan a Márquez.

El centro vive, por su parte, situaciones complejas. Representado por el ex alcalde de Medellín y ex-gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, este espacio no logró los resultados esperados. Fajardo ganó las primarias del Centro de la Esperanza frente a Juan Manuel Galán, Carlos Amaya, Alejandro Gaviria y Jorge Robledo, pero el resultado electoral lo ubicó muy por debajo de la izquierda y de la derecha. Algunos de los principales problemas de esta coalición han sido las constantes peleas internas entre los condentientes y los espacios que la integran, así como el uso de un discurso demasiado académico y lejano al grueso de la población. El desafío del centro es, ahora, el de seducir a votantes cada vez más polarizados.

En la derecha, se produjeron también algunos cambios. Óscar Iván Zuluaga, el candidato del uribismo, dos días después de las primarias (de las que no participó) se sumó a la campaña de  Gutiérrez, de Equipo por Colombia. Aunque se ha autodefinido como centrista, Gutiérrez, que fue gobernador de Medellín, tiene ahora el desafío de mostrar su independencia y lograr que su alianza con el uribismo le sume votos y no se los reste, como han sugerido varios analistas. Las primeras encuestas comienzan a dibujar un duelo entre Petro y Gutiérrez, con ventaja para el postulante de izquierda. Gutiérrez podría atraer voto útil contra un posible triunfo de Petro. De producirse, este constituiría un vuelco histórico en un país donde las elites conservaron a sangre y fuego su poder.